El hermano pequeño del dictador Francisco Franco dicen que se parecía más a su padre, mientras que “Paquito” parece ser que se parecía y compartía más los valores de la madre.
Hijo de un marino español que estuvo en Filipinas, Ramón fue conocido en el norte de África con el sobrenombre de “Chacal”, pero sobre todo, pasaría a la historia porque en 1926 batió dos records con el vuelo Plus Ultra, y es que desde Palos de la Frontera voló junto con tres compañeros más hasta Buenos Aires, batiendo los records de mayor velocidad de un hidroavión y mayor distancia recorrida con escalas. Fue el primer vuelo que cruzó el Atlántico Sur y tanto Alfonso XIII como Miguel Primo de Rivera daban palmas con las orejas por la publicidad internacional que el hecho le brindaba a España.
Acto seguido trató de cruzar el Atlántico para llegar a Washington, pero el vuelo fue un desastre y tuvo que ser rescatado del océano. Aun así, ya en España, fue recibido como héroe, pero el rey y el presidente le amonestaron por la imprudencia y la mala publicidad que este hecho proporcionaba. Total, que sin complejo alguno, el hermano pequeño de los Franco va y se declara republicano y de izquierdas, dejando a ambos personajes con dos palmos de narices. Así pues, le degradaron y le quitaron todos los honores.

Muy “rebotado”, decide dedicarse a la masonería y a la política, de modo y forma que terminará siendo diputado de ERC por Barcelona en las elecciones de 1931. Sí, has leído bien, fue diputado por Esquerra Republicana de Catalunya. Cuidado, que también se presentó al mismo tiempo por Sevilla y por el Partido Republicano Revolucionario con el padre de la patria andaluza, un tal Blas Infante. Como digo, finalmente fue diputado por Barcelona con ERC. Por Dios, ¡cómo me habría gustado coincidir en una cena de Navidad de la familia Franco por aquella época! ¡Ríete tú de la típica cena con cuñaos!
Ramón Franco compartió lista electoral con mendas como Josep Tarradellas o el mismísimo Francesc Maciá, el tipo que proclamó la primera República Catalana. ¡Vaya tela!
El tipo era tan republicano que estuvo a un tris de bombardear el Palacio Real de Madrid en 1930, pero el tema se abortó al ver una Plaza de Oriente totalmente atestada de gente que, en gran parte, era ajena a la monarquía.
Tras el abandono de España por parte de Alfonso XIII, recuperó sus honores y fue nombrado Jefe de la Aeronáutica Española.
En 1936, ya con el inicio de la guerra, contactó con el bando republicano, pero el propio Azaña le aconsejó abandonar la idea pues al ser hermano de quien era, no iba a ser bien recibido. El caso es que al final, en octubre de 1936, se enganchó al bando nacional y hay varias teorías al respecto de dicha decisión. Una de ellas asegura que le pesó más la familia, y hay quien dice que tras enterarse de que la República fusiló a su mejor amigo, Julio Ruiz de Alda, se envenenó y prefirió apoyar a los sublevados.
Fue nombrado jefe de la base aérea de Baleares, y en 1938, con un avión cargado de bombas, se disponía a bombardear una Cataluña que siete años antes le había votado como diputado. La nave no llegó a su destino porque a poco de despegar se estrelló en la Bahía de Palma. Hay quien dice que fue una venganza masona, y hay quien dice que el vuelo fue saboteado por los propios nacionales por tener un pasado republicano y de izquierdas. Hay quien incluso llega a afirmar que el sabotaje provino de su propio hermano, pero la verdad nunca se llegará a saber. Lo cierto es que los hermanos, bien, lo que se dice bien, no se llevaban.

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