“A cada familia una casa, en cada casa una huerta y un jardín”. ¿Mola, verdad? Este fue el lema del urbanista que creó el modelo de ciudad lineal y que hoy se replica en ciudades como Suloszowa (Polonia) o en intentos parciales en determinados barrios de ciudades de Bélgica, Chile, Rusia y China o en proyectos que aún están en proceso como The Line, ciudad de 170 km que se proyecta en Arabia Saudí y que está siendo propulsada por el príncipe heredero Mohammed bin Salman.


La idea era distribuir unos servicios cada cierta distancia, es decir, colegios, mercados, centros de salud, espacios públicos, etc, para que la propia ciudad lineal llegase a conectar con otras ciudades ya existentes de modo que, se creara una comunión perfecta entre el hombre y el medio natural, primando los espacios verdes y el medioambiente. Ese era un modelo de ciudad higienista y sostenible frente a la insalubridad y hacinamiento de ciudades como, por ejemplo, Madrid.


El proyecto se presentó en 1885 y el autor era el urbanista Arturo Soria que, antes de ser una calle, fue un señor. Efectivamente, por eso, en Madrid, la calle Arturo Soria comienza en un lugar llamado Ciudad Lineal. Y por eso, esta calle tiene tantos espacios verdes y es uno de los lugares más cotizados de la ciudad.

Arturo Soria diseñó un proyecto de una ciudad lineal de 53 km que rodearía la capital española a modo de cinturón y que sustituiría a la Calle Misterios, la primera M-30 que hubo en Madrid. De ese primer proyecto solo se construyeron los 6 km que nos han llegado hasta la actualidad y es que el menda tenía en mente, además, unir Madrid con Zaragoza en un estadio mucho más avanzado del proyecto. La primera piedra se puso en 1894 y esos 6 km se terminaron en 1910.

Arturo Soria visionó una ciudad planificada y no improvisada, una ciudad que pensaba en una clase obrera que pudiera pagar a 20 años y que en aquel entonces estaba condenada a espacios reducidos y, en muchas ocasiones, destinada a vivir en sótanos, en buhardillas o en guetos. El gran obstáculo de la época era la especulación del metro cuadrado. ¡Menos mal que esas cosas ya no pasan!
Esta idea impactó tanto que estuvo presente en las exposiciones internacionales de Lyon (1914), Toulouse (1915) y Gotemburgo (1923) y en los Congresos Internacionales de Vivienda de Viena (1926) y Berlín (1931). El tema gustó tanto que, incluso en 1928 se fundó en París la Asociación Internacional de Ciudades Lineales.

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Me admira como eres capaz de en un escrito que se lee en 2 o 3 minutos , enseñas tanto y de una forma tan amena.
Y, vuelvo a leerlo.