La primera escuela de negocios de España fue la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País. Se creó en Vascongadas (este territorio se llamaba así en aquella época) en 1765 por el Conde de Floridablanca. Vinieron muchas más detrás, si bien la segunda y la de mayor relevancia fue la de Madrid, creada en 1775, en época de Carlos III, para difundir las nuevas ideas y conocimientos científicos y técnicos de la ilustración, eso sí, sin saber que su nieto, Fernando VII, sería más tonto que un submarino descapotable y que amargaría la existencia a un Godoy que siempre persiguió el fomentar la cultura y la educación. Godoy, de hecho, fue el director entre 1792 y 1798.

Pedro Rodríguez de Campomanes. Conde de Capomanes.

Esta sociedad en Madrid fue iniciativa de Pedro Rodríguez de Campomanes, el conde de Campomanes. Este organismo tuvo competencia en industria comercio y patentes y revisó las ordenanzas de los gremios. También desarrolló actividades de beneficencia y su labor más noble fue la educación. Todos sus miembros, desde entonces y hasta la actualidad, portan una medalla en la que se puede leer “Socorre enseñando”. Se creó una escuela de taquigrafía, se crearon cátedras de Economía Política, Economía Industrial, Estadística, Paleografía, Patología vegetal, Fisiología, se creó una escuela de sordomudos que derivó en la actual ONCE, se reimprimió la Agricultura general del agrónomo, se creó un Ateneo Científico y Literario y la Sociedad Nacional de Hacienda y de Crédito público para propagar y mejorar la educación en una sociedad eminentemente analfabeta y sin estudios.

Francisco de Cabarrús

El ministro de Justicia que, bien podría haber sido un rey mago, Gaspar Melchor de Jovellanos, quiso incluir a las mujeres en esta sociedad, si bien el diplomático Francisco de Cabarrús dijo que no, que por qué tendrían que “estar zascandileando” cuando deberían estar a otros menesteres. Jovellanos insistió diciendo que, para qué denegarles el acceso, si total, tampoco es que fueran a aportar mucho. ¡Vaya dos cracks! Amosnomej!!! Tenían más peligro que Willy Fog con abono transportes!

Gaspar Melchor de Jovellanos

Dentro de sus paredes se guardan todos los ejemplares de uno de los periódicos más antiguos de Europa y que hunde sus raíces en el año 1662. Tú ibas al kiosko y tenías que decir, “por favor, ¿sería tan amable de darme un ejemplar de la “Relación o Gaceta de algunos casos particulares, así políticos como militares, sucedidos en la mayor parte del mundo hasta finales de 1660”? El kioskero debía estar hasta las p… de que todo el mundo le dijera el nombre enterito. Este fue el primer periódico de información general que surgió en España.

Acceso a la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País en la Calle del Codo de Madrid. A la derecha esta la Plaza de la Villa. La entrada se localiza en la misma Torre de la Casa de los Lujanes.

En 1762, un siglo más tarde, Carlos III se hizo con él y es por ello que, en esta sociedad se guarda un número de cada edición. Para entonces, este periódico había pasado a denominarse la Gaceta de Madrid y finalmente, en época de Carlos III, sencillamente, La Gaceta. En ella se reflejaban los criterios y decisiones del gobierno. ¡Menos mal que estas cosas ya no pasan!

En 1836, ya con Isabel II de reina, bueno no, que esta era aún una «monicaca». En época de la reina regente María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, la madre de la joven Isabel II, este periódico establecía que todos los decretos, órdenes e instrucciones del gobierno se considerarían de obligación desde su publicación en La Gaceta. Hoy lo llamamos BOE.

Medalla de «Socorre Enseñando»

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