Si eres una persona muy de derechas, confórmate con el capítulo anterior y por favor, no leas este, te lo recomiendo.
¿Alguien ha oído hablar alguna vez de La Nueve? Pues fueron unos españolitos que lo bordaron, y de qué manera, en la 2ª Guerra Mundial.
La Segunda División Blindada francesa, también llamada “Leclerc”, era una división encabezada por el General Leclerc, un tipo que anduvo en los primeros años de esta guerra mundial por el norte de África. Tras la Guerra Civil, muchos republicanos huyeron allá donde pudieron, unos a África y otros a Francia. El caso es que entre los que se fueron a Africa, muchos terminaron enrolándose a las órdenes del general Lecrerc.
Avanzada la guerra, Lecrerc fue enviado a Francia y se le pidió prescindir de los soldados africanos. Entre los soldados a reclutar hubo muchos republicanos españoles que bien querían huir de la miseria o bien buscaban una revancha sobre la guerra civil española que con tanto dolor habían perdido. La mayoría eran socialistas, comunistas, anarquistas, es decir, republicanos españoles.

Para evitar ser reconocidos con las consiguientes represalias en la España de Franco, casi todos usaron pseudónimos, pero es que hasta el propio Leclerc no se llamaba Leclerc sino Philippe de Hauteclocque.
En la división de Leclerc los españoles fueron principalmente a Infantería, concretamente al Regimiento de Marcha del Chad, de hecho, el Tercer Batallón tenía una 9ª compañía integrada 100% por soldados españoles. Se la conocía literalmente como “La Nueve”. Eso sí, el capitán de La Nueve era un francés, un tal Raymond Dronne. El tipo debió tener paciencia porque sus soldados se caracterizaron por ser más duros que el codo de un camionero y sobre todo por ser unos indisciplinados de tres pares de narices.
Ya a las órdenes del Tercer Ejército Americano del general George Patton, desembarcaron en la playa de Saint Martin de Varreville, en el llamado entonces Sector Utah Beach. El despliegue hacia el sur trajo liberaciones de diferentes ciudades, si bien la más deseada para los franceses era la liberación de la capital, que querían que fuera liberada por soldados franceses, pero el destino guardaba una mayúscula sorpresa, y es que París era muy importante para los franceses, pero el grueso de la batalla estaba más al norte, y ahí era donde estaba el interés de los gringos que deseaban terminar la guerra cuanto antes.
Así, casualidades de la vida, La Nueve fue a París y estuvieron en la vanguardia de los enfrentamientos. De este modo, el 24 agosto de 1944 lograron entrar por la puerta de Italia para liberar la ciudad y Paris reconoció estos hechos con placas en las que solo aparece el nombre del capitán de la compañía, es decir, Dronne. Tuvieron que pasar más de 50 años para que los gabachos comenzaran a reconocer a finales del s. XX que la liberación vino de la mano de unos soldados españoles que viajaban en coches que se llamaban “Don Quijote”, “Brunete”, “Guadalajara”, “Teruel”, “Ebro” o “España Cañí”, ¡con un par!. Aquella noche del 24 de agosto se alcanzó el ayuntamiento de la capital francesa y Paris se echó a la calle para celebrarlo, pero cuidado porque los nazis no se habían ido aún. La orden de Hitler era no abandonar la ciudad, o de hacerlo, arrasar Paris sin ningún miramiento. Que no se arrasara hay que agradecérselo al general Von Choltitz, que demostró tener algo más de sentido común. El 25 de agosto Choltitz se rindió ante los soldados aliados, es decir, ante los soldados de La Nueve.
Al día siguiente el general de Gaulle honró la tumba al soldado desconocido en el Arco del Triunfo y La Nueve, y no otra, fue quien le escoltó a través de los Campos Elíseos. Tras finalizar la guerra, la participación española cayó en el olvido y esto finalmente y, un pelín tarde, se reconoció poniendo una placa al lado de la anteriormente citada que habla del aporte español a las tropas aliadas. La placa dice literalmente “Aux republicans espagnols composante principale de la Colonne Dronne” es decir, “A los republicanos españoles, componente principal de la Columna Drone”. Además, hoy el Jardín del ayuntamiento de París recibe el nombre de “Jardín de los combatientes de La Nueve”.

Descubre más desde Relatos de la Historia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.