Parece ser que Táriq entró por aquí en el 711 y lo llamó Jebel Táriq, o sea, la Roca de Tarik, y de Jebel Táriq el nombre ha evolucionado a Gibraltar.
En plena Guerra de Sucesión, la flota angloholandesa de George Rooke y el Príncipe Hesse-Darmstadt, virrey de Cataluña, estaban al servicio del Archiduque Carlos. Básicamente se posicionaban con él porque no querían un Borbón que ayudara a establecer una superpotencia unida como sería el caso de una unión entre España y Francia.
Estos tipos tomaron Gibraltar el 4 de agosto de 1704, y desde entonces, adiós a Gibraltar. Parece ser que los gibraltareños a quien querían era al francés, a Felipe V.
Entraron por la Bahía de Algeciras unos días antes, y curioso es el caso de los que desembarcaron por la parte oculta de Gibraltar, la que da al Mediterráneo, y a esa playa hoy se la llama Catalan Bay, es decir, por donde desembarcaron los catalanes del Príncipe Hesse-Darmstadt.
La operación fue un desembarco de 34.000 hombres y 4.000 cañones contra una ciudad de 5.000 habitantes protegida por apenas 100 hombres. Aun así, los valientes invasores tardaron casi tres días en tomar la ciudad, la cual capituló el famoso 4 de agosto. Los franceses intentaron retomar la ciudad el día 24 de aquel mes, pero tras 13 horas de combate desestimaron la iniciativa.

La paz definitiva llegó entre 1713 y 1715, y concretamente en el Tratado de Utrecht, España firmaba un contrato, una paz como se decía entonces, por el cual renunciaba a la plaza más estratégica del Mediterráneo, y es que los ingleses, que tomaron Gibraltar para el austracista Carlos, decidieron que finalmente aquello sería para ellos y solamente para ellos. Las negociaciones fueron entre Gran Bretaña y el abuelo de Felipe V, es decir, Luis XIV, el entonces rey de Francia. Sí, así se firmó la cesión de Gibraltar, y a callar. España fue ninguneada, pero cuidado, porque a los neerlandeses también les hicieron la jugarreta y les dejaron fuera del acuerdo de Gibraltar. Por cierto, además de Gibraltar, se quedaron con Menorca, la cual fue recuperada años más tarde por parte de España.
En Utrecht, lo que cedió España fue la ciudad de Gibraltar, el castillo, el puerto y las defensas y fortalezas que le pertenecen. ¿Qué hizo Gran Bretaña? Coger el istmo entero, es decir, 6 km de norte a sur por 1,5 km de media de este a oeste. Básicamente, Gran Bretaña se cogió más de lo que dice el Tratado de Utrecht. En el tratado también se firmó que no debía existir ni comunicación ni camino que uniese por tierra ambos territorios a no ser que existiese emergencia de desabastecimiento por mar. Esto, a día de hoy creo que no se respeta.
Al norte se estableció posteriormente y con el debilitamiento de las España tomada por Napoleón, una zona neutral que añadía más territorio a los firmado en Utrecht. Estamos hablando de un especio que no debía ser ocupado por nadie, si bien en teoría la mitad al norte correspondería a España y la mitad al sur a Gran Bretaña.
En el siglo XIX hubo dos episodios de epidemia de fiebre amarilla y Gibraltar solicitó ocupar su parte para aislar a la población enferma de la sana que se quedaba en la ciudad de Gibraltar. Jamás devolvieron ese espacio. Más pardilla no pudo ser España. En 1908 el Reino Unido levantaba una verja en ese nuevo límite y hoy, el aeropuerto de Gibraltar ocupa dicha zona que jamás se firmó en el Tratado de Utrecht. Curiosamente es la parte más ancha de la colonia y la que mejor opción da para levantar una infraestructura semejante.
Franco metió un gol nada más entrar en la ONU ya que en 1960 la ONU habló de la descolonización de Gibraltar. El Reino Unido hizo un referéndum en 1967 con mayoría aplastante del pueblo gibraltareño a favor de los británicos y se levantó una verja en 1967 por parte de Franco. Esta verja despareció en 1985 y en 1986 España entraba en la CEE, hoy conocida como la UE. En 2006, el Ministro principal de Gibraltar volvió a insistir en que los gibraltareños jamás aceptarán la Declaración de Bruselas y tampoco la resolución de la ONU de descolonización. Es decir, los tratados y acuerdos de paz se aceptan siempre en función de lo que interese o deje de interesar. Y sí, los gibraltareños opinan lo que opinan, y al respecto nada que objetar, pero los gibraltareños de 1704, esos, sin opinión, esos fueron desplazados y de ellos no queda ni uno en el actual Gibraltar.
España intentó recuperar Gibraltar en el s. XVIII con tres asedios, pero no hubo nada que hacer. Gibraltar quiso ser devuelta a España a cambio de espacios mucho mayores en América, pero España siempre se negó, de modo que hoy no tenemos ni Gibraltar, ni nada en América. ¡Las vueltas que da la vida!
Gibraltar hoy apela a la libre determinación y dice que fue cedida en un acuerdo de paz que hoy no se respeta ni por superficie entregada, ni por relaciones comerciales que se supone no deberían existir. Hoy, Gibraltar es un paraíso fiscal en el que los gibraltareños desconfían de los españoles, lo cual no me extraña porque hasta yo afirmo que ¡GIBRALTAR ESPAÑOL!

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