
Juana I de Castilla, estuviera loca o no, fue criada para no ser reina. Su madre, la Católica, no soportaba que pasara de rezar e ir a misa y dejó claro en su testamento que no reinaría.
Pero mira por donde que van y se mueren su dos hermanos mayores y sus hijos, sobre todo Miguel de la Paz, que iba a ser el primer rey de toda la península, y hala, pa España a reinar.
Antes, los reyes Católicos casaron a sus hijos con futuros monarcas europeos para hacerle la pinza a Francia, el gran enemigo entonces, y clave fue la boda entre Juana y Felipe el Hermoso. Juana se fue para Flandes con 20 barcos y 3.500 hombres. Se suponía que la esperarían allí, pero no, el Hermoso estaba en Tirol, y es que al emperador Maximiliano I le estaban intentando convencer de que la esposa debía ser francesa. La espera duró un mes en Lier, vamos, que a Juana se le hizo aquello más largo que cruzar el Estrecho de Gibraltar nadando a perrito. Y cuando por fin se vieron y conocieron los novios, saltó la chispa y se casaron al día siguiente.
Juana tenía que quitarle las mosconas a Felipe, ¡un mujeriego de narices! Celosa ella, en una fiesta en Gante, parió a Carlos I en un retrete, el que sería el hombre más poderoso del mundo. ¡La tía era rara!
Haciendo deporte en Burgos, a Felipe le dio un síncope bebiendo agua fresca según la versión oficial. La oficiosa dice que fue envenenado. Se le enterró, pero fue entonces cuando la Loca recordó que quería ser enterrado en Granada. Total, que exhumó al marido y montó una procesión de 8 meses por las noches castellanas, puesto que las viudas no debían ser vistas de día. Cuando quería abría el féretro y le daba besos a su difunto puesto que ella guardaba la llave. En mitad del cortejo fúnebre dio a luz a su hija Catalina. ¡Acojonante!
El rey Fernando, ya casado con Germana de Foix, acordándose del testamento de su anterior esposa, la encerró en Tordesillas por loca y se encargó de Castilla, y a su muerte, el relevo se lo dio Carlos I y V de Alemania.
Estuvo 46 años encerrada, ¡peor que ver Ben-Hur en Tele5! Los comuneros la quisieron liberar puesto que Carlos no sabía castellano y estaban hartos de que para cargos importantes se designara a flamencos que se llevaban de Castilla las materias primas. Juana la Loca negoció con ellos puesto que para los comuneros era la verdadera reina, pero al final se echó para atrás por respeto a su hijo.
Dicen que en su encierro terminó gritando que la liberaran y es que estaba como un cencerro. Claro, ¿qué esperaban? Estuvo encerrada de 1509 a 1555. ¡Yo casi terminé peor en el confinamiento de la pandemia de la Covid 19! Sus carceleros, los marqueses de Denia, fueron implacables. Se dice que de su abuela materna heredó su tendencia a la depresión y obsesión. ¡La chica solo quería a su chamo!, pero se le murió demasiado pronto.
Quizás no estaba tan loca, pero a su padre y a su hijo el cortejo fúnebre de 8 meses les vino de perlas. Cuñada de Enrique VIII y tía de Bloody Mary, fue madre de reyes y reinas de España, Alemania, Flandes, Portugal, Hungría, Dinamarca, Suecia, Noruega, Bohemia, Croacia, etc. Podría haber sido la primera reina de España, pero en la práctica no lo fue. Terminó siendo musa del Romanticismo.

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