Tras la Conferencia de Berlín de 1884-1885 por la que media Europa se repartió la totalidad del continente africano, España, para no quedarse atrás, pidió el Sahara Occidental, pero de facto, no lo ocupó hasta la llegada de la 2ª República. Sí, sí, España ejerció de potencia colonial en 1934. Una vez acabada la 2ª Guerra Mundial, una ONU fundada en 1945 promovió una descolonización de todos aquellos territorios que hasta esa fecha eran considerados colonias, y África era una colonia en sí misma, una colonia gigante y troceada al placer de ingleses, alemanes, holandeses, belgas, franceses, portugueses…y españoles. De este modo, España y Francia descolonizaron Marruecos, momento en el que tanto Marruecos como Mauritania pasaron a reclamar para sí, respectivamente, el Sáhara Occidental. Franco no accedió a descolonizarlo y en el país surgió un movimiento para conseguir la independencia. Franco, el dictador y jefe del estado en esos momentos, hizo oídos sordos y la consideró una provincia española más, pero esto no calmó los ánimos, ni muchísimo menos

Así, en 1973 surgió el famoso Frente Polisario, un movimiento militar de liberación del país. En 1975, y tras una resolución de la ONU de 1970, se dictaminó que debía celebrarse un referéndum, pero tras los golpes de estado en Marruecos de 1971 y 1972, el rey Hasan II de Marruecos vio que ese referéndum de 1975 iba en contra de sus propios intereses, puesto que conseguir el Sáhara Occidental era poner al pueblo marroquí de su parte. Dicho y hecho, en 1975 y con Franco moribundo, Marruecos consigue el apoyo de EEUU y Arabia Saudí para hacer la conocida como Marcha Verde, es decir, una marcha civil y militar sobre el territorio saharaui.

Rey Hasán II de Marruecos

Mientras, el Sáhara Occidental tenía como aliados a Argelia y a la URSS, es decir, el bando estratégicamente contrario. El entonces príncipe Juan Carlos y para estrenarse de un modo peor imposible, llegó a acuerdos con Marruecos y Mauritania con el fin de desprenderse del Sáhara Occidental. Mauritania se retiró del tablero en 1979 y dejó vía libre a Marruecos, pero sin olvidar que, en ese momento, la ley vigente seguía diciendo que, legalmente, aquello seguía siendo una provincia española. Así, Marruecos se apropió de la parte rica de Marruecos, la que tiene petróleo y fosfatos, y pasó olímpicamente de la parte más pobre del país, que se quedó en manos del Frente Polisario, el cual fundó la República Árabe Saharui Democrática.

La ONU, mientras tanto, ni reconoció la autodenominada república, ni a Marruecos como soberano de ese territorio. La ONU lo trató oficialmente como un territorio pendiente de descolonización con autoridad en España. Así, Marruecos siguió a lo suyo y repobló el país con marroquíes mientras bombardeaba y gaseaba con napalm a la población saharaui. En 1991 se firmó un alto el fuego, mientras el referéndum seguía sin celebrarse pese al clamor popular saharaui. Con cada vez más población marroquí, no es difícil pensar que el día que se celebre el referéndum, seguramente sea para decir que quieren irse con Marruecos.

Frente Polisario izando la bandera de la República Árabe saharaui Democrática

En 2020 volvió a haber tiros en la zona, puesto que los saharauis querían celebrar el dichoso referéndum, y hasta hoy.

Los amigos recientes del Sáhara Occidental se supone que son Argelia, Rusia, México, Venezuela y Cuba, es decir, lo mejor de cada casa, o sea, los comunistas redomados. Sin reconocer al Sáhara continúa la ONU y también EEUU, Israel y la UE. En contra tienen a la Liga Árabe al completo, y es que la sombra e influencia del rey Mohamed VI de Marruecos es muy alargada. En la UE, al mismo tiempo, hay casos como los de Alemania y Francia, que están a favor de que el Sáhara Occidental pase a manos de Marruecos.

Rey Mohamed VI de Marruecos

La sorpresa, no obstante, saltó en 2022, cuando España decidió que ese territorio debía ir parar a Marruecos, pero conservando un alto grado de autogobierno que, refiriéndonos a Marruecos, esto último es decir mucho y básicamente es una utopía. El presidente socialista Pedro Sánchez dejaba atónitos a propios y extraños, máxime cuando su gobierno era un gobierno de coalición sostenido por comunistas de todo pelaje, es decir, los mismos que siempre habían estado alineados con países amigos del Sáhara Occidental como lo eran Cuba, México o Venezuela.

Hay quien piensa que el hecho de ponerse de parte de Marruecos es para conseguir que Marruecos deje de reclamar aguas territoriales en Canarias y que ayude con la inmigración, pero insisto, que se consiga esto es decir demasiado. Al mismo tiempo, se trata de ablandar a Marruecos para que deje pasar el gaseoducto que viene desde Argelia, si bien Argelia ha comenzado a maltratar a España con el suministro de gas en plena guerra de Ucrania. Este gaseoducto podría llegar a Europa y liberar el monopolio de Rusia con algunos países de la UE. Y en paralelo, EEUU debilita a Rusia con una negociación en la que el ejecutivo de Joe Biden no se ha puesto de perfil. Los grandes perdedores, sin duda, serían Rusia y el Sáhara Occidental. Veremos como continúa la cosa.

Muro del Desierto en Sáhara Occidental entre Marruecos y Mauritania

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