Un malagueño descubrió Hawái, pero antes de eso, colonizó y bautizó las islas Filipinas. España y Portugal estaban a la gresca por las Molucas que, según el Tratado de Tordesillas, no se sabía si pertenecían a unos o a otros. Total, que se firmó el tratado de Zaragoza por el cual, la parte portuguesa del globo era mayor que la parte española y las Molucas caían del lado lusitano. Estas islas, gracias a las especias, le daban un cash flow a los portugueses brutal. España, tras esa mala negociación, se saltó el límite establecido en innumerables ocasiones y Portugal hizo lo propio en el otro extremo de aquel reparto. Hoy lo llamamos Brasil, y sí, se pasaron tres pueblos y el cuarto a la derecha.

Esta es la época en la que, al perder las Molucas, se da la orden de buscar nuevas rutas comerciales y colonizar las islas de Poniente o de San Lázaro. La expedición partió de Nueva España con 6 naves y 800 hombres. El Project manager fue Rui López de Villalobos y el menda rebautizó a las islas como Filipinas en honor al entonces Príncipe de Asturias, Felipe II. Corría el año 1543. No le fue fácil la labor colonizadora ante unos tagalos realmente hostiles. Hambre, tormentas, enfrentamientos, enfermedades. ¡Lo pasaron genial!

Sello del descubridor y navegante Ruy López de Villalobos

Este tipo descubrió muchas islas como las islas Revillagigedo, Marshall, Carolinas (en honor a Carlos V), Mindanao y Palaos entre otras. Descubrió y bautizó a Papúa Nueva Guinea por la similitud de color de piel de los indígenas con los de la Guinea africana. Fue el que llegó a Japón, la famosa Cipango que buscaba Colón. Fue, por lo tanto, el primer europeo en pisar Japón.

James Cook

El pesado de Cook se apropió el descubrimiento de Hawái en 1778, pero lo cierto es que cuando llegó, los hawaianos, parece ser, que chapurreaban algo de castellano. Los mapas españoles de la época se refieren a la isla de Maui como La Desgraciada, a la de Hawái como La Mesa y a otra serie de islas como Los Monjes. Todas ellas fueron llamadas Islas del Rey. El tema era descubrir un viaje de vuelta a América y con ese fin por allí que estuvo el tal Villalobos en 1543, es decir, 235 años antes que el “chupacámara” de Cook, que las bautizó como islas Sandwich. Los indígenas caníbales se comieron al muy gañán. Cook, Sandwich, ya se sabe, el karma que tiene uno. De traca fue cuando la primera y última reina hawaiana, Liliuokalani, de viaje oficial en Londres dijo que por sus venas corría sangre británica. Se troncharon de ella las ladies que le insinuaron que quizás, alguno de los intrépidos marinos británicos había hecho concubina suya a alguna de sus abuelas. Ella les contestó que no, que uno de sus abuelos era uno de los que se comió a Cook. ¡Con un par! Dejaron de reírse de ella.

Reina Liliuokalani. Antes de tener este nombre real se llamaba Lydia Kamaka’eha

Por su parte, Villalobos falleció en el dichoso y desconocido tornaviaje en 1546 por unas fiebres palúdicas. Habían sido capturados en las Molucas. Murió en prisión.

Islas Hawái

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