En España hay quien se queja de que el himno de Granaderos, conocido popularmente como Marcha Real. Se trata de uno de los himnos más antiguos de Europa. Aparece en el “Libro de ordenanza de los toques de pifanos y tambores” que se tocan en la Infantería, compuesto en 1761 por Manuel Espinosa de los Monteros, un compositor y director de la Real Capilla de la Música. A diferencia de otros himnos, le caracteriza que no tiene letra. Algún intento ha habido, pero creo que hay ejemplos en la vieja Europa que nos muestran anécdotas que, por comparación, dejan en muy buen lugar nuestra Marcha Real.

El himno británico, sin ir más lejos, tiene una estrecha relación con las hemorroides. Sí, has leído bien, con las molestas hemorroides. La historia realmente comienza en Francia, con Luis XIV, un monarca que ya no podía ni plantearse el sentarse, andar, y mucho menos montar a caballo, ya que esta dolencia lejos de tener una solución segura, hacía que gran parte de los que se operaban perdieran la vida, como así fue el caso de unas fístulas con Enrique V de Inglaterra o nuestro Juan de Austria ¡menuda muerte indigna!. Tan mal se vio que finalmente se operó en el mismísimo Versalles, y la operación fue tan satisfactoria que mandó pagar 300.000 libras al médico Claude Francois (unos 30 millones de €).

La alegría era tal que un año más tarde, en 1687, Luis XIV mandó componer un himno para celebrar el avance de la medicina, “Grand Dieu Sauve le Roi”. El himno duró como himno real francés hasta que mandaron a la guillotina a Luis XVI. Años más tarde de las famosas hemorroides, cuando Jorge I accedió al trono de Inglaterra en 1714, un tal Handel, su músico de cámara, escogió esta melodía que tanto le gustó al escucharla en París, eso sí, con algún arreglo que otro. ¿El resultado? “God Save the King/Queen”. También fue el himno de la Rusia de los zares. Hoy es el himno de Liechtenstein y por supuesto, del Reino Unido. Así pues, cuando en unas olimpiadas, en un campeonato del mundo, o en una final de Wimbledon veas posar y escuchar su himno todo serios a los deportistas de la Pérfida Albión, recuerda, se ponen así porque la cosa fue seria y conmemoran, con todos y mis más sinceros respetos, una operación de……ahí.

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