Seguramente mucha gente desconoce de dónde proceden los nombres con los que nos referimos a nuestro país y a nuestras diferentes comunidades autónomas, y no esta de más saber que el significado muchas veces es de lo más básico e inocente.

España, sin ir más lejos, significa “tierra de conejos” y viene de la época de los fenicios, y es que, en fenicio, se referían a nuestra tierra como “i-spn-ya”. Parece ser que en España abundaban los conejos y no se mataron mucho con el nombre. Los romanos tomaron el nombre de los cartagineses, a los cuales vencieron. En época romana el término evolucionó a “Hispania” y de ahí viene nuestra “España” actual.

Andalucía proviene de “Al-Andalus”, que a su vez viene de la época de la invasión vándala, y es que se hablaba de “Vandalucía” o “Vandalusía”. El nombre de “Vendel” proviene de una ciudad sueca llamada Uppland, y es que los vándalos eran de origen escandinavo. También se habla de la expresión goda “Landa-hlauts”, es decir, “tierras de sorteo” y es que las tierras se sortearon en época visigoda. También hay quien habla de “Atlantis”, una palabra griega que hacía mención a isla atlántica.

Aragón procede de su rio Aragón, y el nombre del rio tiene raíces indoeuropeas que apelan a “Argo” y “Ter”, es decir, “fluir” y “rio”. Asimismo, el siciliano Lucio Marineo habla de un origen hercúleo, puesto que Hércules instaló un altar “ara” en un rio para celebrar unos juegos “aragonales”, y la fusión de ambos términos nos darían el nombre actual.

Principado de Asturias dicen que viene del indoeuropeo “Aitz-Ura” que significa “agua que brota entre rocas” o del celta “stur” que significa “rio”. En cualquier caso, la primera ciudad que adopta esta terminología a día de hoy no está en Asturias, pero fue capital de la región en su momento, y no es otra que Asturica Augusta, hoy conocida como Astorga (León).

Islas Baleares viene del heleno “Bal” que significa “lanzar”. En ella habitaban honderos que defendían la isla. De este término tenemos palabras como “bala” o “balón”.

Islas Canarias viene del término “can”, es decir, “perro”, puesto que estas islas eran las perreras o tenían una gran abundancia de peros. Se hablaba de las “Canariae”. Lo curioso es que un canario ahora sea un pájaro.

Cantabria procede del indoeuropeo “Kant” que significa “piedra”. Otra teoría habla de procedencia celta, hablándose de “briga”, es decir, “fortaleza”. Así, “Kantabriga” significaría “fortaleza de piedra” o “roca fortificada”.

Castilla-La Mancha hemos de dividirla en dos palabras, Por una parte “Castilla” que procede del latín “castellum”, diminutivo de “castrum”, que significa campamento militar. Así, hablamos de tierra de castillos. Sin embargo, hay quien alude al celta para decir que “Ka-Stil-La” significa “un lugar”, “torre” o “columna” y “piedra” o “roca”. En cuanto a La Mancha, viene del árabe “manyá”, que significa “alta planicie”. Hay quien menciona el término latino “mácula”, que significa “mancha” de ahí la virgen Inmaculada o sin mancha. Un apellido típico manchego es Mancheño.

Castilla y León proviene del asentamiento romano de la Legio Séptima Gemina. Realmente la procedencia viene del sustantivo “legione” o “legión”. En cuanto al término “Castilla”, tiene la misma explicación que con Castila-La Mancha.

Cataluña tiene debate. Hay quien habla del término godo “Gottland” o “país de los godos”. Hay quien menciona a la tribu celta de los cataluni. Hay quien habla del término de Montcada y Reixach para sacar a colación el topónimo ”Mons Catanus”. Hay quien habla de los lacetanos como “íbera Lacetani”. Más curioso es quien habla igual que de las dos Castillas, derivando así en “castellanus” o tierra de castillos. No hemos de olvidar que aquí se instalaron numerosos alanos llamados “Got-Alanien”.

Comunidad Valenciana procede del asentamiento romano “Valentia”, que significa “poderosa” o “vigorosa”. Este asentamiento participó en la conquista de Hispania.

Extremadura procede de “Extrema Dorii” o sea, “extremos del Duero”, que eran los límites del reino de Castilla en época de la reconquista.

Galicia procede del pueblo que combatió a los romanos, los llamados “kallaicoi”.

La Rioja viene del rio Oja, pero hay quien habla del término latino “Rivalia” que significa “región regada por riachuelos”.

Comunidad de Madrid procede de una fortaleza musulmana llamada “Mayrit”, ubicada cerca de un rio llamado “Matrice” o “Matriz de aguas”. Ese arroyo pasó a llamarse en época cristiana Arroyo de San Pedro porque en su orilla estaba la iglesia más antigua de Madrid, la de Pedro el Viejo. Hoy, por encima de ese arroyo, esta la calle Segovia. La palabra “Mayra” en musulmán significa “arroyo”. De ella derivó el término “Magerit” y de ahí viene la palabra “Madrid”.

Comunidad Foral de Navarra viene del vocablo prerromano “naba”, es decir, “tierra entre montañas”. También se habla del término árabe “nahar” o “naharra”, es decir, “rio” o “ribera”.

País Vasco deriva de “uasco”, utilizado por Roma para referirse a los vascos. El vocablo “vasco” procede de “vascon”, y la denominación en latín “vasco” seguramente procede del propio nombre que se daban a sí mismos estos habitantes del norte peninsular. También se habla de “basoko” que significa “de la montaña” o “del bosque”, aunque esta teoría últimamente se ha descartado. Euskadi es un término inventado a finales del s. XIX por Sabino Arana. Así, si “Vizcaya” significa “el conjunto de los vascos”, “Vasconia” o “Euskadi” debería significar “el conjunto de todos los vascos”, pero insisto, “Euskadi” es un término inventado por un menda hace escasos 120 años, concretamente en 1899. El origen, por mucho que se trate de reinventar, es romano.

Región de Murcia procede del latín “aqua murcida” o “agua estancada”. Hay incluso quien habla de “Venus Myrtia” es decir, la diosa romana Venus.

Ceuta proviene de las siete colinas sobre las que se erigió la ciudad. En su fundación romana se hacía mención a “Septem Frates” o “siete hermanos”, aludiendo así a las siete colinas romanas. Tras la conquista árabe, ese “septem” derivó en “Sebta”, y de ahí a la actual palabra de “Ceuta”.

Melilla se llamó en época romana como “Rusadir”, y su cambio continúa siendo un misterio sin resolver. Elucubrando un poco más, hay investigadores que hablan de “Melil” como “fiebre”, o que el nombre viene de un famoso bereber llamado Melil.


Descubre más desde Relatos de la Historia

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.