Rosendo Porlier fue un marino español que es considerado como el primer hombre en vivir en la Antártida, y en España, por supuesto, casi nadie lo sabe. De hecho, el descubridor de la Antártida fue un tal Gabriel de Castilla allá por el año 1603. Pero lo que sí sabemos es que la primera expedición en llegar al Polo Sur fue la enviada por la Noruega de Amundsen y que los británicos nuevamente afirman que ellos fueron los primeros en llegar a la Antártida.

Rosendo Porlier

Iba Rosendo Porlier en 1819 camino de Perú para sofocar unas revueltas que terminarían con su independencia, cuando en medio de una gran tormenta en el Cabo de Hornos, su navío, el San Telmo, perdió el timón y quedó a la deriva con 644 hombres rumbo al sureste, mientras los otros dos barcos de la expedición continuaban rumbo a Perú. Días más tarde embarrancaron y la quilla se destrozó. Habían llegado a una tierra desconocida y fueron los españoles los primeros en pisar la Antártida.

Comida llevaban, herramientas también, y armas para cazar pingüinos, pero el frío les mató lentamente. Debió ser desolador vivir a bajo cero con ropa de entretiempo.

Los ingleses llegaron por allí meses más tarde y descubrieron el pecio y los restos del campamento y debieron decir ¡vaya, los españoles se nos han adelantado, otra vez! Volvieron y dijeron que ellos fueron los primeros mientras que la Armada Española pasaba página dándolos por desaparecidos y sin reclamar nada, no sea que alguien venga dentro de 200 años y nos critique por hacer lo que se hacía a principios del XIX.

Hoy, en el Cabo Shirreff de la isla Livingston hay una placa en su honor que dice «los primeros en llegar a estas costas». Llegó Porlier por azar, pero fue el primero, y murió en un lugar de la historia que sigue ocupando William Smith, el cual, sí tuvo tiempo para hacerse con un madero del San Telmo con el fin de hacerse su propio ataúd… cosas raras que hace uno. A decir verdad, y al igual que pasó con la América de Cristóbal Colón, William Smith sí pudo comunicar que él había llegado a un lugar diferente. Es más, siglos antes, en el XVI, ya estuvo por allí, pero sin pisar tierra (en este caso, hielo) Gabriel de Castilla, pero al igual que los vikingos en América, no hizo demasiada propaganda del hallazgo.

En el s. XX, una tierra que no esta habitada, es reclamada por siete países: Argentina y Chile por ser vecinos, Australia y Nueva Zelanda por lo mismo y porque un tipo izó una bandera a mediados del XIX, Noruega por lo de Amundsen, Francia porque un marino suyo descubrió años más tarde unas costas y UK porque fueron los segundos en pisar aquellas tierras, ya que los primeros fueron los españoles, ¿ok? Y mientras tanto, EEUU, Rusia y China no reconocen las reclamaciones de estos siete porque ellos también quieren algo del pastel pero no saben qué argumentar, y se firman tratados como el de 1959 y se reparten en la teoría una tierra que con los patrones del s. XXI quizás debiera ser de nadie o de todos.


Descubre más desde Relatos de la Historia

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.