En 1821 España vendió Florida a EEUU para siempre por 5 millones de $, y EEUU jamás pagó un centavo. Resulta que en España confluyeron 2 tipos detestables a comienzos del s. XIX, por un lado Napoleón, que engañó a la corona de España diciendo que solo iban de paso a Portugal cuando lo que sucedió es que también se quedó con España, y por otro lado un Fernando VII que eso, sigue en el podio como el peor rey de la historia.
Años más tarde, al expulsar a los franceses, España estaba canina y necesitaba pasta como fuera. En paralelo, y aprovechando el papel débil de España, en Hispanoamérica Simón Bolivar maldecía a España y animaba a la independencia en diferentes latitudes de aquel continente. Por cierto, en Madrid tenemos un monumento a Bolívar ¿¿??
Y no menos intensa era la situación en lo que hoy es EEUU, con el ejército yankee atacando a los españoles en el norte de Florida a través del general Gregor McGregor, que a su vez, seguía órdenes de Simón Bolívar.

Total, que nuestro rey felón mandó a Luis de Onís en 1821 a vender el territorio que en 1513 reclamó Ponce de León y por el que se jugó la vida Bernardo de Gálvez, el mismo que ayudó a los EEUU a deshacerse de Inglaterra y que hoy es considerado héroe con ciudad en su honor y todo, Galveston (Texas), ya que la fundó él mismo. En el pack de venta iban Florida y Oregón, vamos, “que me lo quitan de las manos oiga”. El presidente James Monroe mandó a su vez a John Quincy Adams (más tarde sería presidente también) y firmaron la venta de la Florida y Oregón por 5 M$ en el “Tratado de Amistad, arreglo de diferencias y límites entre su Majestad Católica el Rey de España y los Estados Unidos de América”, ya se sabe, los nombres que se daban antes, vaya, y que hoy se conoce como “Tratado de Adams-Onís”.
Como además EEUU ya le había hecho reclamaciones a España, decidieron que lo comido por lo servido y nuestro gran rey y estratega no vio ni un céntimo. Bueno sí, le aseguraron que se quedaba con Texas, por la cual había también disputa. La cosa no duró mucho puesto que Texas la conquistaron los mexicanos un par de años más tarde y el negocio fue redondo, vamos, que ni Paco Martínez Soria en la “Ciudad no es para mí”. Mientras tanto, entre 1821 y 1845 los estadounidenses se dieron de tortas con los nativos semínolas, los cuales perdieron su carácter de ciudadanía con la firma del tratado y solo por dar unos datos, de 140.00 habitantes, el 44% era esclavo en 1860. En 1845 Florida se convirtió, gratis, en el estado número 27 de EEUU, y hoy semínolas, lo que se dice semínolas, no queda un uno, aunque he de decir que no conozco a todos los floriadianos.

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