S.VIII

En el año 710, un tal Tarif, un comandante de Táriq, entraba por un lugar que a la postre se llamaría Tarifa. El objetivo era ver qué se cocía al norte de África. Sólo un año más tarde, en el 711, el general Táriq entraba por Gibraltar, que significa la roca de Tarik o Jebel Táriq, de ahí el nombre de la colonia británica. Táriq iba poniendo nombres nuevos a ciudades como Algeciras que significa “la isla verde” o “la península verde” y que en árabe se dice Al Yazira.

Total, que como ya hemos visto, en la Batalla de Guadalete Rodrigo pidió ayuda a los hijos de Witiza y estos en plena contienda le dejaron al pie de los caballos. Menos mal que estas cosas ya no pasan. Rodrigo murió y nada más se supo de él.

Tarik

Tras Guadalete la península siguió cayendo en manos musulmanas, primero en Écija y así sin parar hasta Asturias gracias a Táriq y a Musa. Al total de la península la llamaron Al-Ándalus. Llegaron hasta Toulouse, donde se les comenzó a parar los pies. En Asturias, proveniente de familia noble visigoda, emergió un tal don Pelayo. Las escaramuzas iniciales por Covadonga se mitificaron demasiado ya que fueron apenas con un centenar de hombres (30 asnos salvajes decían los musulmanes), pero desde luego que se formó el reino Astur que dio paso a lo que a día de hoy conocemos como «Reconquista».

En medio de esa reconquista en España hubo grandes figuras musulmanas como un califa omeya llamado Abderramán III, hijo de una cautiva, que residió en Córdoba y que podría decirse que fue la ciudad más importante del planeta rivalizando con Constantinopla y Bagdad. Fue cuando Córdoba llegó a tener 1 millón de habitantes y 1.600 mezquitas. El único que pudo hacerle frente fue Ramiro III en la Batalla de Simancas.

Otro figura fue Almanzor, que perdió su tambor en Calatañazor. El tipo, granadino de nacimiento, concretamente de Torrox, básicamente asoló a los reinos cristianos con 56 campañas militares, siendo su broche de oro el saqueo y destrucción de Santiago de Compostela en el 997. Tras arrasar Zamora, ató a 9.000 cristianos que llevó a pie hasta Córdoba, y luego a la mitad más o menos se les cortó la cabeza.

Almanzor, busto en Calatañazor

Curioso es el caso de Barcelona, a la que asedió con catapultas, y la munición cuentan que eran cabezas de cristianos, unas mil por día. Un poco macabro todo. Cuando entró en la ciudad pasó a cuchillo a la población y esclavizó a mujeres y niños. Se dice que Almanzor llegó a esclavizar 100.000 mujeres en toda la península. España le dedica el monte más alto de la península y un busto en Calatañazor, el lugar en donde perdió su primera batalla, no en vano, de ahí se retiró a la cercana Medinaceli en donde terminó muriendo. De ahí la famosa rima, “Calatañazor, donde Almanzor perdió su tambor”.

Casi cuatro siglos hubo que esperar hasta que Alfonso VI recuperara Toledo y casi ocho hasta que Boabdil no supiera defender Granada como un hombre. A día de hoy podemos presumir de la Alhambra, la Mezquita de Córdoba, el Castillo de Gormaz, la Aljafería de Zaragoza, Medina Azahara, la Giralda, la Torre del Oro…

Los cristianos tardaron en expulsarles 781 años. ¿Alguien sabe de algún país en la historia que haya mantenido su esencia durante 8 siglos mientras convive con el enemigo invasor? ¿Esto lo ponemos en valor? Ojo, siempre se ha dicho que los musulmanes nunca se mezclaron con los cristianos, y eso es falso puesto que tuvimos muladíes, mozárabes, mudéjares, moriscos, etc. Desde que esto aconteció con los Reyes Católicos, sólo han pasado 530 años, es decir, de los últimos 1311 años, España ha estado el 60% del tiempo total o parcialmente bajo dominación musulmana, es decir, técnicamente, fifty fifty.


Descubre más desde Relatos de la Historia

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.